La felicidad, Andrés Neuman

Me llamo Marcos. Siempre he querido ser Cristóbal. No me refiero a llamarme Cristóbal. Cristóbal es mi amigo: iba a decir el mejor, pero diré que el único. Gabriela es mi mujer. Ella me quiere mucho y se acuesta con Cristóbal. Él es inteligente, seguro de sí mismo y un ágil bailarín. También monta aSigue leyendo «La felicidad, Andrés Neuman»

Se daba su lugar, Rita Acevedo

Andrea, la sirvienta, está preocupada. —En el Socorro—explicó —el padre nos dijo que hay otra vida. Si uno supiera, señora, que le va a tocar una casa buena, como ésta, en que la tratan a una con consideración, no me importaría; pero francamente, trabajar allá con desconocidos, con déspotas que abusan del pobre…

Lecturas en un minuto

Como en las películas francesas, de Armando Rodríguez Dévora Después de hacerle el amor; encendió un cigarrillo y lo fumó, pensativo: como en las películas francesas… Luego se levantó del lecho y empezó a vestirse lentamente: como en las películas francesas… La miró, apagó el cigarro presionando fuertemente sobre el cenicero, y salió sin despedirse:Sigue leyendo «Lecturas en un minuto»

Leamos minificciones de Juan José Millás

Articuentos En los Articuentos de Juan José Millás las fronteras entre la realidad y la ficción se tornan borrosas. Por un lado, su estilo, entre lo argumentativo y narrativo, lo sitúan en el campo de la minificción; por otro, sus temas, ponen de manifiesto, la crítica política, cierta reflexión, las paradojas de la vida uSigue leyendo «Leamos minificciones de Juan José Millás»

Leamos minificciones, de Jorge Luis Borges

De lo mejor que se ha escrito del género, El hacedor, de Jorge Luis Borges. Este libro inaugura el periodo del boom de la estética de la brevedad. El hacedor, de Luis Borges, inaugura el boom latinoamericano de la estética breve. En esta obra, la brevedad de las historias se ve aumentada por la formaSigue leyendo «Leamos minificciones, de Jorge Luis Borges»

Hablaba, y hablaba, de Max Aub

… y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? HubieraSigue leyendo «Hablaba, y hablaba, de Max Aub»

La fábula del ciervo y el arroyo, de Íñigo Pirfano

Se acercó el ciervo a la superficie del arroyo. Se vio reflejado en ella.«¿Cuál de los dos es real…?, pensó. Y se volvió a sumergir. Tomado del libro: Dos veces cuento, Antología de Microrrelatos Lee otros microcuentos en: Miniaturas de cuento

La metamorfosis, de Albert García Elena

Al despertar Gregor Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontrose en su cama convertido en un monstruoso insecto. Al apreciar que tenía alas, no se lo pensó dos veces y sin dilación se fue al trabajo volando por la ventana, saltándose los semáforos y la Ronda Litoral. Sus superiores quedaron tan gratamente sorprendidos porSigue leyendo «La metamorfosis, de Albert García Elena»

Sin título, de Gabriel García Márquez

…el drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de la ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modoSigue leyendo «Sin título, de Gabriel García Márquez»

Alas, de Enrique Anderson Imbert

Yo ejercía entonces la Medicina, en Huamahuaca. Una tarde me trajeron un niño descalabrado: se había caído por el precipicio de un cerro. Cuando, para revisarlo, le quité el poncho, vi dos alas. Las examiné: estaban sanas. Apenas el niño pudo hablar le pregunté:―¿Por qué no volaste, m´hijo, al sentirte caer?―¿Volar? ―me dijo―. ¿Volar, paraSigue leyendo «Alas, de Enrique Anderson Imbert»