Presunto inocente, de Marisol Gámez

Cubro la lamparilla de noche con una camisa. Disminuir la luz del cuarto evitará que la enfermera note que sigo despierto. Casi puedo escucharla: -¡Emilio! ¡Deja esas lecturas de una vez! ¡Te hacen daño! — bla, bla, bla… no soporto a esa loca. No las dejaré. Pocas páginas y habré terminado el libro. Cuando salgaSigue leyendo “Presunto inocente, de Marisol Gámez”