Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj, de Julio Cortázar.

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedreroSigue leyendo “Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj, de Julio Cortázar.”