Divergente

Disimulando mi desencanto por su terapia, le pregunté al psicólogo cuándo me daría de alta. El hombre canoso colocó su bloc de notas sobre la mesilla, se cruzó de brazos, hizo un gesto incómodo. Esforzándose por ser empático explicó que mi ternura maternal, mi sensualidad innata estaban aún encapsuladas en algún momento de mi pasado,Sigue leyendo “Divergente”